© 2010 por Alejandra Arrivillaga

Las excusas


En la foto, la protagonista del relato de hoy.

Hoy tuve la suerte de conocer a una súper empresaria de la compañía, de esas que se ganan todos los premios y que su nombre resuena una y otra vez en el escenario en seminario, que sólo verla dices guaaao.


Siempre que conozco nuevas consultoras, sea cual sea su nivel en la carrera, me gusta hacerles preguntas... el arte de preguntar como dice “Fla”... tengo el don, por decir así, de preguntar exactamente sobre aquello que me pueden aportar, me gusta sacarle el jugo a la gente jeje (espero que no este mal no?).


Obviamente no todos los días se tiene la oportunidad de tener en frente a una de las “grandes” y entonces me pregunto yo a mi, y a esta qué le pregunto ?? Así que hoy decidí no preguntar, si no más bien observaaaar, modo esponja, y al final fue ella quien me hizo las preguntas adecuadas a mi, y lo loco es que siendo yo quien respondía obtuve lo que buscaba... aquello que esa persona me puede aportar. Y la verdad es que mas allá de la súper corta conversación que tuvimos, el real aprendizaje viene de lo que observé, cosas que seguro he visto y oído mil y una vez pero que por alguna razón hoy hicieron CLIC:



1-Hacerlo todo con cariño y con pasión sin importar cual vaya a ser el resultado, todo merece la misma dedicación, no sabes cuál de las veces será la buena.


2-Dar siempre sin esperar nada a cambio, el universo es perfecto y la balanza cósmica existe, si no es hoy será mañana pero aquello que das regresa, entonces mejor que sea bueno.


3-CERO EXCUSAS!!! Nos ahogamos en un mar de “peros”, de “esque” y de “y si no?”, hay que hacer lo que haya que hacer y un poquito más, llueva, truene o relampaguee y punto. Y aquí está la gran sorpresa de hoy... la empresaria es cuestión condujo SOLA desde Valencia a Madrid para hacerle un debut a su nueva consultora, y llegó unas cuantas horas antes para tomarse un café con ella y poder arreglarlo todo con lujos y detalles, dio la clase como si se le fuera la vida en ello y al terminar, a las 10pm comenzando a llover, se volvía de nuevo sola a Valencia en su coche. Una súper empresaria, que pensaríamos que no necesita hacer este “esfuerzo”, va y viene el mismo día por una nueva, que no sabe si va a funcionar luego, que no sabía cuando salió de su casa, si la gente asistiría a la cita o si iban a haber ventas, sin saber si valdría la pena “echarse el viaje” (y nunca mejor dicho) igual lo hizo, porque lo tenía que hacer... y lo más grande de todo es que al final le dice a su nueva integrante (que no es directa) que no importan los resultados de la sesión, que todo ha valido la pena por su cara y su ilusión, y yo digo para mis adentros, lo que en realidad ha valido la pena es el pedazo de ejemplo que le dejas, que nos dejas... ya sabemos por qué y cómo se llega alto.


Creo que no hace falta agregar mucho más, yo como ven estoy impactada, pero lo más importante con muchas ganas de trabajar y de aportar todo aquello que pueda para ayudar a los demás.


Este post tiene mucha “jerga” interna pero creo que no hace falta entenderla para entender la moraleja.


Y ahora a dormir, y espero que no pasen meses para volverles a escribir jeje


Besitos


Ale

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